La tecnología de vacío es especialmente aplicable a sistemas diseñados de acuerdo con el concepto Ecosan. Los inodoros de vacío y las válvulas son los principales componentes en sistemas donde las aguas negras y grises se recolectan y tratan separadamente. Hay numerosos ejemplos que lo demuestran. Las aguas de inodoros de vacío y urinarios es recolectada por vacío y transportada para tratamiento biológico. Durante este tratamiento se produce el biogás, que es un producto con un alto contenido de metano junto con otros residuos biodegradables. El biogás se puede refinar para ser utilizado como fuente de energía mientras que los residuos biodegradables se puedan mezclar con otro desechos “verdes” para producir abono. Este abono se utiliza como acondicionador de suelos en horticultura o agricultura, cerrando el círculo del reciclaje. En el EXPO-Proyecto de la Feria de Flintenbreite (Lübeck, Alemania) se ha demostrado el sistema de reciclaje separando aún más las corrientes sólidas de desecho para crear finalmente un concepto integrado de energía. Adicionalmente, de las aguas negras se puede recolectar también por separado la orina y las heces. Esta reutilización de la orina tiene una gran prioridad. Después que la orina se recolecta pura y se le almacena por algunos meses, se puede utilizar como un abono en la agricultura. Alternativamente ciertos ingredientes (fosfatos, nitratos, etc.) se pueden aislar para su uso adicional en la industria química. Para este propósito Roediger ha desarrollado el inodoro de separación. |